El tratamiento para el bruxismo con toxina botulínica es un procedimiento médico no invasivo diseñado para personas que aprietan o rechinan los dientes de forma involuntaria. En la clínica Sorace & Mendoza aplicamos este procedimiento mediante microinyecciones precisas en los músculos maseteros. Esto disminuye la fuerza de contracción muscular sin afectar las funciones normales de masticación o habla.

Durante la sesión, el médico evalúa la fuerza de tu mordida y marca los puntos anatómicos clave en el rostro. La aplicación es rápida, genera molestias mínimas y no requiere tiempo de recuperación, por lo que puedes retomar tus actividades diarias de inmediato.

Este tratamiento está indicado para quienes sufren dolores de cabeza matutinos, tensión en el cuello o desgaste dental a causa del estrés. Es una alternativa efectiva para descansar mejor y suavizar el contorno mandibular.
Los cambios comienzan a percibirse de manera gradual a partir de los primeros días. Los efectos del tratamiento son temporales y progresivos, ofreciendo un alivio prolongado que se puede mantener mediante evaluaciones periódicas.

